Crecer concepto con una sombra de un niño tocando un árbol joven árbol que crece a través de pavimento de la ciudad como un símbolo para el futuro la protección medioambiental y el apoyo de la próxima generación..
La conciencia ambiental puede definirse como el entendimiento que se tiene del impacto de los seres humanos en el entorno. Es decir, entender como influyen las acciones de cada día en el medio ambiente y como esto afecta el futuro de nuestro espacio.
Cambio de Medio Ambiente y el calentamiento global concepto de medio ambiente como un corte escena en dos con una media que muestra una forma de una cabeza humana con la contaminación y lo contrario con aire limpio sano verde y plantas árbol muerto
El Proyecto San Isidro: educación permanente, S.C. invita por veinteavo año consecutivo a sus talleres internacionales que pretenden cambiar el paradigma en la edificación de casas. Construyamos sin dañar el medio ambiente.
Los servicios ambientales , son fundamental en nuestra vida , pero que pasa que nosotros no sabemos cuidarlos y poco a poco vamos deteriorando nuestra ecosistema.
Un recurso natural es un bien o servicio proporcionado por la naturaleza sin alteraciones por parte del ser humano.
Un recurso natural es un bien, una sustancia o un objeto presente en la naturaleza, y explotado para satisfacer las necesidades y deseos de una sociedad humana. Por lo tanto se trata de una materia prima, mineral (ej.: el agua) o de origen vivo (ej.: el pescado). Puede ser de materia orgánica como el petróleo, el carbón, el gas natural o la turba. También puede tratarse de una fuente de energía: energía solar, energía eólica o, por extensión, de un servicio del ecosistema (la producción de oxígeno vía la fotosíntesis, por ejemplo).
Un recurso natural puede existir como una entidad separada como es el caso del agua dulce y el aire así como un organismo viviente como un pez, o puede existir en una forma alternativa que debe procesarse para obtener el recurso como en el caso de los minerales metálicos, el petróleo y la mayoría de las formas de energía.
Desde la década de 1970, esta noción de recursos natural ha evolucionado y tiende a expandirse hacia los recursos útiles para cualquier ecosistema y para todos los sectores socio-económicos. De manera que las superficies disponibles de suelo, la calidad del agua o del aire, el aspecto de los paisajes, la biodiversidad... son otros aspectos de los recursos naturales.
Evolución del concepto
La noción de recurso natural (expresada de forma precisa) parece ser relativamente reciente. Ella también ha cambiado considerablemente desde la década de 1970 acompañando a los avances del conocimiento científico y el progreso técnico (la diversidad se ha convertido así en un nuevo recurso para la ingeniería genética).
Se consideró inicialmente como recursos naturales a la biomasa útil y a las "materias primas", luego se agregaron las formas de energía útil a los humanos y sobre todo a la agricultura , la silvicultura y la pesca, y después a la industria ( leña, tracción animal, molinos de viento y del agua). Más adelante, los combustibles fósiles fueron considerados como recursos naturales y finalmente a la energía nuclear.
Por ejemplo, desde la antigüedad hasta la era industrial, la sal tenía un gran precio, no porque fuera escasa en el planeta, sino porque era vital para la salud y de difícil acceso lejos del mar, y fue objeto de impuestos importantes. El petróleo (desconocido entonces) tenía un valor mucho menor. Estos valores se invirtieron en los siglos XIX y XX cuando los combustibles fósiles se convertieron en vitales para la industria, la pesca y la agricultura, así como para la construcción, los transportes y numerosos servicios. Y si el coltán (mezcla de minerales del cual se extraen los elementos columbio o niobio y tantalio) tiene valor tanto para los europeos, norteamericanos y de otros países tecnológicamente avanzados, también es de valor en algunas regiones subdesarrolladas de África debido al contacto que mantienen a través de las relaciones comerciales.
Poco a poco fue apareciendo el valor de amenidad de ciertos recursos; más difícil de cuantificar, pero real, que se refleja, por ejemplo, en el compromiso de muchos individuos y movimientos para la protección del Wilderness (término inglés que indica el carácter salvaje de la naturaleza, es decir no modificado por la actividad humana) en Estados Unidos y por los románticos europeos como los pintores de la Escuela de Barbizon en Francia. El actual aumento de los precios de la tierra en las proximidades de los medios naturales y paisajes notables es otra manifestación de dicho cambio.
A finales del siglo XX, con la aparición y rápida propagación del concepto de desarrollo sostenible como reacción a la pérdida o la degradación y el agotamiento de muchos recursos naturales, el concepto de funcionalidad ecológica y servicio ecológico se ha expandido a la recursos naturales o recursos útiles esenciales no sólo para los seres humanos sino también a todos los ecosistemas.
Clasificación
Existen varios métodos de categorización de los recursos naturales; estos incluyen fuente de origen, etapa de desarrollo y por su renovabilidad. Sobre la base de origen, los recursos se pueden dividir en:
Bióticos, los que se obtienen de la biósfera (materia viva y orgánica), como las plantas y animales y sus productos. Los combustibles fósiles (carbón y petróleo) también se consideran recursos bióticos ya que derivan por descomposición y modificación de materia orgánica; y
Abióticos, los que no derivan de materia orgánica, como el suelo, el agua, el aire y minerales metálicos.
Teniendo en cuenta su estado de desarrollo, los recursos naturales puede ser denominado de las siguientes maneras:
Recursos Potenciales - recursos potenciales son los que existen en una región y pueden ser utilizados en el futuro. Por ejemplo, el petróleo puede existir en muchas partes de la India, que tiene rocas sedimentarias, pero hasta el momento en que realmente se perfore y ponga en uso, sigue siendo un recurso potencial.
Recursos Actuales - Recursos actuales son aquellos que ya han sido objeto de reconocimiento, su cantidad y calidad determinada y se están utilizando en la actualidad. El desarrollo de un recurso actual a partir de uno potencial depende de la tecnología disponible y los costos involucrados.
Recursos de Reserva - La parte de un recurso actual que se puede desarrollar de manera rentable en el futuro se llama un recurso de reserva.
La renovación es un tema muy popular y muchos recursos naturales se pueden clasificar como renovables o no renovables. La diferencia entre unos y otros está determinada por la posibilidad que tienen los renovables de ser usados una y otra vez, siempre que la sociedad cuide de la regeneración.
Los recursos renovables son aquellos que se reponen naturalmente. Las plantas, los animales, el agua, el suelo, entre otros, constituyen recursos renovables siempre que exista una verdadera preocupación por explotarlos en forma tal que se permita su regeneración natural o inducida. Algunos de estos recursos, como la luz del sol, el aire, el viento, etc, están disponibles continuamente y sus cantidades no son sensiblemente afectadas por el consumo humano. El uso por humanos puede agotar a muchos recursos renovables pero estos puede reponerse, manteniendo así un flujo. Algunos toman poco tiempo de renovación, como es caso de los cultivos agrícolas, mientras que otros, como el agua y los bosques, toman un tiempo comparativamente más prolongado para renovarse. y son susceptibles al agotamiento por el exceso de uso. Los recursos desde una perspectiva de uso humano se clasifican como renovables sólo mientras la tasa de reposición o recuperación sea superior a la de la tasa de consumo.
Los recursos no renovables son recursos que se forman muy lentamente y aquellos que no se forman naturalmente en el medio ambiente. Los minerales son los recursos más comunes incluidos en esta categoría. Desde la perspectiva humana, los recursos no son renovables cuando su tasa de consumo supera la tasa de reposición o recuperación;, un buen ejemplo de esto son los combustibles fósiles, que pertenecen a esta categoría, ya que su velocidad de formación es extremadamente lenta (potencialmente millones de años), lo que significa que se consideran no renovables. Esto implica que al ser utilizados, no puedan ser regenerados. De estos, los minerales metálicos puede reutilizarse a través de su reciclaje. Pero el carbón y el petróleo no pueden reciclarse.
Extracción
Estos recursos naturales representan, además, fuentes de riqueza para la explotación económica. Por ejemplo, los minerales, el suelo, los animales y las plantas constituyen recursos naturales que los humanos pueden utilizar directamente como fuentes para esta explotación. De igual forma, los combustibles, el viento y el agua pueden ser utilizados como recursos naturales para la producción de energía.
La extracción de recursos implica cualquier actividad que retira los recursos de la naturaleza. Esto puede variar en escala, desde el uso tradicional de las sociedades preindustriales, a la industria global. Las industrias extractivas son, junto con la agricultura, la base del sector primario de la economía. La extracción produce materia prima que se procesa para agregar valor. Ejemplos de industrias extractivas son la cacería y captura de animales, la minería, la extracción de petróleo y gas y la silvicultura.
El agotamiento
La conservación del medio ambiente debe considerarse como un sistema de medidas sociales, socioeconómicas y técnico-productivas dirigidas a la utilización racional de los recursos naturales, la conservación de los complejos naturales típicos, escasos o en vías de extinción, así como la defensa del medio ante la contaminación y la degradación.
Las comunidades primitivas no ejercieron un gran impacto sobre los recursos naturales que explotaban, pero cuando se formaron las primeras concentraciones de población, el medio ambiente empezó a sufrir los primeros daños de consideración.
En la época feudal aumentó el número de áreas de cultivo, se incrementó la explotación de los bosques, y se desarrollaron la ganadería, la pesca y otras actividades humanas. No obstante, la revolución industrial y el surgimiento del capitalismo fueron los factores que más drásticamente incidieron en el deterioro del medio ambiente, al acelerar los procesos de contaminación del suelo por el auge del desarrollo de la industria, la explotación desmedida de los recursos naturales y el crecimiento demográfico.
El agotamiento de los recursos naturales está asociada con la inequidad social. Considerando que la mayor biodiversidad se encuentra en los países en desarrollo,1 el agotamiento de este recurso podría resultar en la pérdida de servicios de los ecosistemas para estos países.Algunos ven esta disminución como una fuente importante de inestabilidad social y de conflictos en los países en desarrollo.
En la actualidad existe una preocupación especial por las regiones de selva tropical que mantienen la mayor parte de la biodiversidad de la Tierra. La deforestación y la degradación afectan a un 8.5% de los bosques del mundo, con 30% de la superficie de la Tierra ya talada. Si tenemos en cuenta que el 80% de las personas confían en medicamentos obtenidos a partir de plantas y las tres cuartas partes de los medicamentos recetados en el mundo tienen ingredientes extraídos de plantas,la pérdida de los bosques tropicales del mundo podría resultar en la pérdida de encontrar más medicamentos con el potencial de salvar vidas.
El agotamiento de los recursos naturales es causado por "impulsores directos del cambio", tales como la minería, la extracción de petróleo, la pesca y la silvicultura, así como "impulsores indirectos de cambio", como la demografía, la economía, la sociedad, la política y la tecnología. La práctica actual de la agricultura es otro factor que causa el agotamiento de los recursos naturales. El agotamiento de los recursos naturales es una preocupación constante para la sociedad.
Protección
En 1982, la ONU desarrolló la Carta Mundial de la Naturaleza en la cual se reconoce la necesidad de proteger la naturaleza de un mayor agotamiento debido a la actividad humana. Indican las medidas necesarias que deben adoptarse a todos los niveles sociales, desde el derecho internacional al individuol, para proteger la naturaleza. Entre éstas resaltan la necesidad de un uso sostenible de los recursos naturales y sugieren que la protección de los recursos deben ser incorporados en el sistema de derecho en el ámbito estatal e internacional.5La Ética Mundial de Sostenibilidad, desarrollado por la UICN, el WWF y el PNUMA en 1990, que establece ocho valores de sostenibilidad, incluye la necesidad de proteger los recursos naturales del agotamiento.
Hoy la humanidad utiliza el equivalente de 1.4 planetas cada año. Esto significa que ahora le tarda a la tierra un año y cinco meses para regenerar lo que utilizamos en un año.
Los panoramas moderados de la ONU sugieren que si las tendencias actuales de la población y de la consumición continúan, por el medio de la próxima década necesitemos el equivalente de dos tierras para suportarnos. Y por supuesto, tenemos solamente una.
Convirtiendo los recursos a deshechos más rápidamente que los desechos se convierten en recursos nos pone en el sobregiro ecológico global, agotando los mismos recursos de los cuales dependen la vida humana y la biodiversidad.
El resultado es el colapso de las industrias pesqueras, disminución de la cubierta forestal, agotamiento de los sistemas de agua fresca, y la acumulación de contaminación y, que crea problemas como cambio del clima global. Éstos son apenas algunos de los efectos más notables del sobregiro.
El sobregiro también contribuye a los conflictos y guerras sobre los recursos, las migraciones masivas, el hambre, la enfermedad y otras tragedias humanas – además tiende a tener un impacto desproporcionado en los pobres, quienes no pueden comprar su salida del problema al conseguir recursos de otras regiones.
Terminar con Sobregiro
La tierra nos proporciona a todos lo que necesitemos para vivir y para prosperar. Entonces ¿qué se requiere para que la humanidad viva dentro de los medios del planeta-único?
Los individuos y las instituciones por todo el mundo deben comenzar a reconocer los límites ecológicos. Debemos comenzar a hacer que los límites ecológicos sean centrales en nuestra toma de decisiones y a utilizar la ingeniosidad humana para encontrar nuevas maneras de vivir dentro de los límites de la tierra.
Esto significa una inversión en tecnología e infraestructura que permitirán que funcionemos en un mundo limitado en recursos. Significa tomar medidas individuales, y crear la demanda pública para que participen los negocios y los políticos.
Utilizar herramientas como la Huella Ecológica para manejar nuestros bienes ecológicos es esencial para la supervivencia y éxito de la humanidad. Conocer cuánta naturaleza tenemos, cuánta utilizamos, y quién lo utiliza es el primer paso, y permitirá vigilar nuestro progreso mientras trabajamos hacia nuestra meta de vivir en un planeta sustentable.
LA HUELLA ECOLÓGICA DE MÉXICO
Tenemos la mala costumbre de creer que México es un país rico y diverso en recursos naturales; tanto como si fuera un súper país con todo lo que se necesita para ser una potencia mundial.
Lo cierto es que poco sabemos de la explotación industrializada o del impacto que tenemos en la naturaleza personalmente.
La idea de que tenemos un súper país es antigua, al parecer es un sentimiento que heredamos de otras décadas y que no se ha actualizado.
Según el reporte del Global Footprint Network, en 1961 México utilizaba un tercio de su biocapacidad, pero con el crecimiento de la población y la economía, para el año 2001 ya consumíamos 1.5 veces nuestra biocapacidad, es decir, una mitad más de lo que en realidad tenemos. Esto es posible porque se importan recursos, pero también porque gastamos lo que tenemos.
La biocapacidad o huella ecológica, mide qué tanta área de tierra y agua requiere una población para producir los recursos que consume y para absorber sus desechos, tomando en cuenta la tecnología existente.
La idea es tener un medidor para que los seres humanos no consuman más recursos de los que la naturaleza puede renovar: un consumo sustentable. En un mundo sustentable, la demanda de la sociedad sobre la naturaleza está en balance con la capacidad de la naturaleza para cubrir esa demanda.
Se calcula que la biocapacidad mundial existente es de 1.7 hectáreas por habitante, es decir, si repartiera el terreno productivo tocaría de a 1.7 hectáreas por persona. De la misma forma se estima que la huella ecológica mundial promedio es de 2.8 hectáreas por habitante, lo que significa que se necesitarían dos planetas como la Tierra para satisfacer el ritmo actual de consumo y generación de residuos.
Existe un lugar en Internet donde podemos medir cuál es nuestra huella ecológica según hábitos de consumo y forma de vida (http://www.ecofoot.org/), respondiendo un cuestionario. El resultado le dirá cuántos planetas se necesitarían si todos los habitantes vivieran como usted. Es muy probable que no tengamos un súper país, pero es suficiente si logramos administrarlo bien. /milenio/ 08 de febrero de 2008.
La humanidad está viviendo confiada pero está equivocada en sentido de creer que los recursos naturales son infinitos.
Estamos en déficit “planetario” porque utilizamos un 50% más de lo que el planeta Tierra puede darnos. Devoramos recursos de manera tremenda.
El futuro es desalentador si no se cambia de rumbo, serían dos planetas los que necesitaremos, (si no son más) y si pensamos que para el 2050, cuando una población de 9 mil millones requiera alimentos, energía, vivienda y agua junto a la convivencia con el resto de los seres vivos del planeta… la situación se pone color hormiga.
Somos una población numerosa que está en franco crecimiento, que a medida que se va incrementando la calidad de vida (en unos pocos) se crea mas presión sobre los bosques, la sobre pesca se hace latente, contaminamos los ríos, los lagos, deforestamos, generamos contaminación y ni que decir del grueso de la población, pobres que deben sobrevivir y harán lo que el instinto les permita.
Aparentemente hay una solución que la planteamos a continuación, no se ha descubierto la “fórmula” para hacer oro, simplemente se ha analizado nuestra realidad, nuestros artículos que publicamos y el sentido común para proponer algunos desafíos a cumplir y que se citan líneas abajo.
Solución a la crisis ecológica.
Podríamos asegurar la convivencia de los 9 o 10 mil millones de habitantes para el año 2050 si es que sin falta y de manera rápida si logramos:
Aumentar los rendimientos en la agricultura sin aumentar su huella ecológica.
No arrasar con más bosques y potenciar las explotaciones forestales certificadas. Unos 6.000 metros cuadrados de bosque tropical desaparece cada segundo.
Optimizar el agua que se usa para consumo humano, industrial, agrícola, pecuario, minero entre otros.
Reducir la generación de sustancias contaminantes y peligrosas para darles el uso, almacenamiento, tratamiento y disposición final adecuado.
Reducir drásticamente las pérdidas y desechos de alimentos que en la actualidad significan cantidades increíbles (30% de la producción mundial que equivale a 1.300 millones de toneladas al año cuando hay en la actualidad 870 millones de personas víctimas de la hambruna).
Habilitar las tierras productivas que están degradadas o afectadas por la erosión para minimizar la habilitación de nuevos terrenos agropecuarios.
Reemplazar la actual matriz energética reduciendo drásticamente el uso de combustibles fósiles para dar lugar a las energías alternativas, renovables y limpias. Debe eliminarse los casi 700 mil millones de dólares en subvenciones al sector del petróleo y al carbón para integrar la generación de energías renovables alternativas como la solar, eólica, y otras.
Reducir el consumo de energía en todos los escenarios valiéndonos de la optimización en su uso, la educación ciudadana, el desarrollo tecnológico que favorezca a esa disminución.
Usar técnicas de regadíos más inteligentes; uso de insumos agropecuarios de última generación, que proporcionen mayores rendimientos por unidad de superficie, que sistemas agroecológicos puedan ser implementados en masa.
Implementar regímenes de gestión hídrica que abarquen a todos los involucrados para su uso y aprovechamiento para que se manejen las cuencas como sistemas vivos complejos con biodiversidad significativa bajo riesgo de extinción real. (Estiman que al día desaparecen 137 especies de plantas, animales e insectos).
Cambiar la dieta actual en los países ricos por otra que demande menos insumos. Consumir productos extranjeros conlleva silenciosamente a aumentar la huella ecológica. Comprar y consumir productos locales (obvio que en la medida de lo posible) coadyuvará a reducir la huella y colaborar nuestro medio ambiente.
Preservar la salud de los océanos dejando de convertirlos en vertederos submarinos y aprovechar con sostenibilidad los recursos que nos brinda.
Delinear y cumplir con las políticas justas en materia de comercio justo y solidario. Ya basta de subvenciones que han dejado de ser vitales, ahora hablamos de coordinar políticas incluyentes y globales que buscan el bien común.
Educar a la población, que sin la misma, es una utopía pretender dar solución a los problemas que encaramos y se agravan a medida que el tiempo pasa. La educación como base del cambio debe ser agendado como prioridad mundial.
Y la más difícil de todas… persuadir a la globalidad que los intereses económicos no deben sobreponerse sobre la vida o es que… ¿Lo billetes pueden comprar aire limpio?
¿Cuándo lo hacemos?
Inmediatamente, es este el momento de comenzar con los cambios decididamente porque como seres humanos sabemos que en nuestra naturaleza los intereses económicos son más importantes que otros factores elementales para la vida.
Debemos comenzar inmediatamente porque nos tomará tiempo el diseñar y aplicar una nueva “ingeniería de modo de vida” que sea aceptada por los países que poblamos este planeta.
Ya hemos sido testigos de tantas Cumbres, Reuniones de más alto Nivel, que sólo han representado material mediático y alharaca de qué país promete falsamente más medidas para la preservación ambiental. También están los otros, que de manera más cínica dejan en claro o lanzan la indirecta de que el cambio climático es invento de algunos y que no por ello afectarán a su maquinaria económica.
Flujo energético es mas que nada el pasar de un tipo de energía a otra.
En el flujo energético existen tres tipos de cambio los cuales son :
Energía Primaria.
Energía Secundaria.
Los servicios de energía:
Energía Primaria: se compone de entradas iniciales de energía en el flujo del sistema, aunque se pueda parecer que hay numerosas formas de energía presentes en la tierra en el cual todos pueden estar vinculados con las dos fuentes primarias de energía: energía gravitacional y energía nuclear.
Energía Secundaria: Incluye la energía primaria que se ha transformado para el uso humano. Por ejemplo, la electricidad no se produce naturalmente en el ambiente y debe ser creada mediante la transformación de energía primaria como el carbón en electricidad.
Los servicios de energía: Incluyen todos los productos finales del sistema de energía lo que los seres humanos tratan crear a través el uso de energía.
¡El mundo es un ser vivo tenemos que cuidarlo !
Todas las formas humanas de desarrollo requieren de insumos de energía para que se produzca.
Para la mayor parte de la historia, el trabajo manual (ya sea humano o animal) fue la forma predominante de energía.
Por ejemplo, los seres humanos construyen edificios con la mano y los caballos cultivaba la tierra en las fincas.
Pero a medida que la civilización humana se hizo más avanzada, se comenzó a utilizar nuevas formas de energía con la asistencia de los avances tecnológicos.
El mayor avance en el uso de la energía fue la quema de combustibles fósiles para generar energía.
La combustión de carbón se convirtió en una forma primaria de energía en la Revolución Industrial y la unidad de proceso mecánico en las fábricas.
Aún hoy, los combustibles fósiles siguen siendo una forma importante de energía para el desarrollo humano.
En los Estados Unidos, el carbón genera aproximadamente el 56% de la electricidad.
Esta electricidad se transfiere a través de las líneas de energía a las ciudades, suburbios y granjas a los hogares y los negocios.
Pero ya que la combustión de combustibles fósiles conduce a un cambio climático a través de emisiones de CO2, debemos estar dispuestos a avanzar hacia formas más limpias de energía para impulsar las actividades económicas.
Cuando nos fijamos en los procesos combinados de conseguir y utilizar la energía en una determinada economía, estamos viendo el sistema de energía.
El sistema de energía es importante analizar, ya que nos proporciona una visión global de lo que la actividad económica de combustibles en una determinada sociedad y lo que predominan en las formas de energía.
También nos permite ver dónde se puede alterar el sistema energético para hacerlo más sostenible.
El sistema de energía se compone de tres partes: la energía primaria, de energía secundaria, y los servicios energéticos.
De energía primaria se compone de entradas iniciales del uso de energía en el sistema.
Aunque pueda parecer que hay numerosas formas de energía presentes en la Tierra, todos ellos pueden estar vinculados de nuevo en las dos fuentes primarias de energía: la energía gravitacional y la energía nuclear.
La fuerza gravitacional de la luna, los efectos del movimiento de las aguas oceánicas y las mareas.
Actualmente hay esfuerzos en marcha para aprovechar el movimiento del agua para uso humano, también se conoce como energía de las mareas.
En el nacimiento del sistema solar, la gravedad forzada de diversos objetos y la masa en conjunto, formando así la tierra.
Esta compresión intensa creo un interior caliente de la tierra.
Este calor interior se utiliza a menudo en los sistemas de energía geotérmica, cavar más profundo debajo de la superficie de la tierra para localizar a los altos niveles de calor suficiente para su conversión en energía utilizable.
Todos los combustibles fósiles (petróleo y carbón, por ejemplo) se remonta a la energía solar.
La energía solar se crea en numerosos eventos de la fusión nuclear que se producen en la superficie del sol.
Esta fusión nuclear emite grandes cantidades de energía solar y el calor que se abren paso a la superficie de la Tierra a la fotosíntesis en las plantas de energía y otros procesos.
Ya que el carbón y el petróleo son los restos descompuestos de la materia animal y vegetal durante millones de años, podemos decir que son esencialmente creado por la energía solar.
Energía secundaria incluye la energía primaria que se ha transformado para el uso humano.
Por ejemplo, la electricidad no se produce naturalmente en el ambiente (excepto durante una tormenta eléctrica) y debe ser creada mediante la transformación de energía primaria como el carbón en electricidad.
Cuando el petróleo crudo se extrae, no está listo para su uso inmediato, sino que primero deben ser enviados a una refinería de petróleo donde se convierte en petróleo.
Los servicios de energía son las actividades concretas que se prestan mediante el uso de energía.
Por ejemplo, en una tienda, los posibles servicios de energía incluyen la iluminación, aire acondicionado, calor o refrigeración.
Los servicios de energía incluyen todos los productos finales del sistema de energía, lo que los seres humanos tratan de crear a través del uso de energía.
Discutible, por la tala de los servicios de energía, la sociedad que requieren menos insumos de energía primaria y secundaria,
por lo tanto consume menos energía en general.
Analizando a un sistema de energía en estos términos nos permite evaluar la forma de crear un futuro energético más sostenible.
Si reemplazamos varios insumos de energía primaria por formas más sostenibles (como la energía solar, energía eólica, etc) entonces estamos causando menos daños al medio ambiente que a través de la combustión de combustibles fósiles.
Aunque los científicos están trabajando duro para desarrollar tecnología nueva y más limpia para sustituir a las actuales formas de consumo de energía, que todavía dependen de grandes cantidades de combustibles fósiles.
Avanzar hacia un sistema energético más sostenible requeriría un precio a las emisiones de carbono, un cambio hacia las energías renovables, la tecnología más eficiente de la energía, y un esfuerzo concertado de todo el mundo a alejarse de los combustibles fósiles.
¿Que es una BIOCONSTRUCCIÓN ? La bioconstrucción es un sistema de edificación con el menor impacto ambiental, tanto en su construcción como en su funcionamiento como vivienda.
El Proyecto San Isidro: inicio desde hace 20 año consecutivo al igual que sus talleres internacionales que pretenden cambiar el paradigma en la edificación de casas. ¡Construyamos sin dañar el medio ambiente!.
Junto a participantes de varios lugares, aprenderemos haciendo, intercambiaremos experiencias e iniciaremos una nueva red de constructores naturales. Habrá un balance entre teoría y práctica. Trabajaremos entre otras en las técnicas de pacas de paja, cob, paja-arcilla, tierra compactada, sacos de tierra, zacatlaniloli, adobe, etc. Consideraremos el diseño bioclimático intuitivo.
El proyecto San Isidro no solo contribuye al ambiente con la bioconstrucción , sino también a la reforestación de un hermoso bosque de pinos y encinos el cual hace 40 años era una zona erosionada, este lugar cuenta con construcciones demostrativas de cob, paja-arcilla, pacas de paja, sanitarios ecológicos y platicas sobre como cuidar nuestro planeta y a concientizar el daño que causamos , no solo al planeta sino también el daño que nos causamos nosotros mismos. Este lugar esta ubicado a 3 Km de la población de Tlaxco, Tlaxcala, el clima es de templado a frío intenso por las tardes y noches con una hermosa vista del bosque.
En la provincia denominada Llanura Costera del Golfo del Norte, está enclavada la huasteca alta del estado de Veracruz, una zona de gran importancia ambiental para la región por los bienes y servicios ambientales que provee, y que en las últimas décadas ha sufrido una constante degradación ecológica, situación que se ve agravada por la alta marginación social existente.
Por ello, con la convicción de que es posible mejorar la calidad de vida de las comunidades al tiempo en que hacen un buen uso de los recursos naturales, en Espacios Naturales, con el apoyo de la empresa Philip Morris, iniciamos en 2014 un proyecto de diversificación de sistemas productivos con una perspectiva de sustentabilidad, con productores de tabaco de esta importante región.
El objetivo en el mediano plazo es mejorar la condición ambiental de los predios, recuperando su funcionalidad y con ello buena parte de su biodiversidad y los servicios ambientales que esta provee, al tiempo que se generan ingresos directos a sus propietarios.
Es un fenómeno climático cíclico que provoca estragos a nivel mundial, siendo las más afectadas América del Sur y las zonas entre Indonesia y Australia, provocando con ello el calentamiento de las aguas sud Americanas.
¿Cuál es el origen del fenómeno de El Niño?
Su nombre se refiere al niño Jesús, porque el fenómeno ocurre aproximadamente en el tiempo de Navidad en el Oceano Pacífico, por la costa oste del Sur de América. El nombre del fenómeno es Oscilación del Sur El Niño, ENSO por sus siglas en inglés. Es un síndrome con más de 7 milenios de ocurrencia.
¿Cómo se detecta el fenómeno de El Niño?
En el océano Pacífico tropical "El Niño" es detectado mediante diferentes métodos, que van desde satélites y boyas flotantes hasta análisis del nivel del mar, obteniendo importantes datos sobre las condiciones en la superficie del océano. Por ejemplo, las boyas miden la temperatura, las corrientes y los vientos en la banda ecuatorial, toda esta información la transmiten a los investigadores de todo el mundo.
¿Cómo se desarrolla el fenómeno de El Niño?
El fenómeno se inicia en el Océano Pacífico tropical, cerca de Australia e Indonesia, alterándose con ello la presión atmosférica en zonas muy distantes entre sí, hay cambios en la dirección y en la velocidad de los vientos, así como el desplazamiento de las zonas de lluvia a la región tropical.
En condiciones normales, también llamadas condiciones No-Niño, los vientos Alisios (que soplan de este a oeste) apilan una gran cantidad de agua y calor en la parte occidental de este océano. El nivel superficial del mar es, en consecuencia, aproximadamente medio metro más alto en Indonesia que frente a las costas del Perú y Ecuador. Además, la diferencia en la temperatura superficial del mar es de alrededor de 8ºC entre ambas zonas del Pacífico.
Las temperaturas frías se presentan en América del Sur por que suben las aguas profundas y producen una agua rica en nutrientes que mantiene el ecosistema marino. En condiciones No-Niño las zonas relativamente húmedas y lluviosas se localizan al sureste asiático, mientras que en América del Sur es relativamente seco.
En cambio durante el fenómeno de El Niño los vientos alisios se debilitan o dejan de soplar, la máxima temperatura marina se desplaza hacia la Corriente de Perú que es relativamente fría y la mínima temperatura marina se desplaza hacia el Sureste Asiático. Esto provoca el aumento de la presión atmosférica en el sureste asiático y la disminución en América del Sur. Todo este cambio ocurre en un intervalo de seis meses, aproximadamente desde junio a noviembre.
la sociedad humana crece y se desarrolla a expensas de los recursos naturales; el deterioro ecológico crece de manera exponencial, lo que produce una interferencia en el sistema climático, se estima que para el año 2050 este cambio sea más radical y perjudicial para la vida en el planeta, y que la disponibilidad de agua dulce se vea restringida drásticamente, así como un incremento en la extinción de diversas formas de flora y fauna.
Nuestras acciones como seres racionales que somos estamos provocando todo tipo de cambios fundamentales y que son irreversibles en la diversidad de la vida para nuestro planeta. Estos cambios que en su mayoría suponen una gran pérdida de biodiversidad, estos cambios en componentes importantes de la diversidad biológica se han producido en los últimos 50 años a una velocidad nunca antes vista en la historia de la humanidad al cual nunca ponemos la importancia adecuada.
Cuando se trata de valorar la salubridad del ambiente, las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son de auténtico escándalo. Según sus últimas cifras, 12,6 millones de personas han perdido la vida en 2012 por haber vivido o trabajado en un entorno insalubre.
Por si la cifra no resulta lo bastante elocuente, esos más de doce millones y medio de muertes representan alrededor de una cuarta parte de lo fallecimientos en el mundo. Al margen, por supuesto, del impacto ambiental que esta polución ello representa.
Principales riesgos
Los factores de riesgo ambientales son muchos, principalmente la polución del aire, del agua, suelos, el cambio climático, a la exposición a los rayos ultravioleta y a sustancias químicas. Su influencia puede resultar decisiva, según el informe, -en su segunda edición, titulada “Preventing disease through healthy environments : a global assessment of the burden of disease from environmental risks”-, para contraer más de un centenar de enfermedades o traumatismos.
De esos 12,6 millones de decesos, 8,2 millones son consecuencia de enfermedades no transmisibles a consecuencia de la polución atmosférica, tanto interior como exterior. Por su parte, los accidentes cerebrovasculares, cardiopatías, cánceres y afecciones respiratorias crónicas representan hoy cerca de dos tercios de las muertes asociacas a causas ambientales.
En algunos puntos la situación ha variado con respecto a la primera edición del informe, publicado hace una década. Entre otros aspectos, se ha constatado una bajada en el número de muertes debidas a enfermedades infecciosas, como la diarrea o el paludismo. En estos casos, asociadas a problemas propios de los países en desarrollo o áreas marginales, como la falta de agua, de saneamientos y la mala gestión de desechos.
Es decir, una serie de mejoras en el acceso al agua potable, medicamentos y a la reducción del riesgo que suponen los vectores que las transmiten, como los mosquitos, explicaría este descenso.
Un entorno más saludable
Solo mediante una inversión en un medio ambiente saludable puede prevenir estas muertes, afirma Margaret Chan, Director general de la OMS. En palabras de esta prestigiosa médica, si no se toman medidas efectivas millones de personas seguirán enfermando y muriendo prematuramente:
La salud de la población no será posible si no se mejora la salubridad del entorno. Si los países no toman medidas para que la gente viva y trabaje en un entorno sano, seguiremos en las mismas.
Buscando esa actuación que cambie las cosas, el informe incluye un apartado en el que se llama a la acción. En concreto, el informe señala medidas imprescindibles que los países pueden tomar para tomar para reducir la morbilidad y mortalidad ligadas al problema de la polución.
El objetivo, por lo tanto, es múltiple, pues son muchas y muy distintas las causas que deben atacarse. Entre otros, se recomienda minimizar el uso de combustibles fósiles para reducir emisiones y polución ambiental. O, por ejemplo, se pide reducir o eliminar la costumbre de usar carbón, leña y otros combustibles sólidos para la calefacción y la preparación de comida.
Lógicamente, estas medidas son tan fáciles de enunciar como complicadas de llevar a la práctica. Sin embargo, no hay otra solución, con lo que el camino a seguir pasa por prescindir de las fuentes contaminantes y apostar por las verdes. Caminar, en suma, hacia una sociedad baja en carbono y hacerlo lo más rápido posible.
Sobre todo, se piden políticas que actúen en los espacios de vida. Tanto en lugares de trabajo como en las áreas urbanas y hogares. “Hay que invertir con urgencia en estrategias capaces de reducir estos riesgos”, explica Maria Purificación Neira, médica española al frente de la Dirección del Departamento de Saluo pública de la OMS.
Sus resultados serían inmediatos, y podrían salvarse un sinfín de vidas, además de mejorar lacalidad de vida de la población, apunta Neira. Sobre todo, en lo que respecta a la población más vulnerable por motivos socio económicos, edad, estado de salud u otros motivos relacionados con su mayor exposición a los riesgos ambientales. En especial niños y ancianos.